Reencuentro con los espíritus

Comunidad indígena nasa alrededor del fogón durante la ceremonía de ofrenda de alimentos a los espíritus -Resguardo Las Mercedes. Foto Javier Sulé

Comunidad indígena nasa, ceremonia de ofrenda de alimentos a los espíritus -Resguardo Las Mercedes. Foto Javier Sulé

La comunidad nasa del resguardo Las Mercedes me invitó a compartir con ella uno de sus rituales tradicionales. Se hacía en una vereda situada a una hora del municipio de Caldono, en plena cordillera central de los Andes colombianos, al norte del departamento del Cauca. Era la ceremonia del Çxa puc, que traducido de la lengua nasa significa dar de comer a los espíritus, y consiste en una ofrenda de alimentos para las personas de la comunidad que ya fallecieron.

“En esta época nuestras ánimas vienen a buscar comida. Les ofrecemos platos típicos como el mote, las arepas, las carnes y bebidas como el guarapo y la chicha. Lo que nos inculcan los mayores es que tenemos que recordarlos, que su cuerpo se fue pero el espíritu se queda a rondar y son los que nos cuidan y nos traen armonía en el territorio y equilibrio con la naturaleza. No les podemos ver, pero ellos llegan a comer en las horas de la noche”, me explica una joven indígena nasa mientras calienta las arepas. “Invocamos a nuestros espíritus para que nos vaya bien en la producción, en la parte política, en la defensa del territorio, para crear una barrera contra los otros seres que vienen a crear malestar”, añade un compañero.

 El Çxa puc es una gran celebración comunitaria. Desde muy temprano se preparan los ingredientes y durante todo el día hombres, mujeres, niños y niños comparten y departen alrededor del fogón mientras se cocinan los alimentos. Ya cocinados, la comida se sirve  en una gran mesa como si de un gran banquete se tratara y ahí permanece hasta la mañana del día siguiente para que, según la cosmovisión nasa, los espíritus tengan tiempo de alimentarse para todo el año. El Çxa puc no acaba aquí porque en la noche la comunidad permanece reunida y se sienta alrededor de una hoguera. Al calor y luz del fuego los nasas empiezan a narrar  historias, se reparten hojas de coca para mascar y traguitos de guarapo. La atmósfera que se crea es realmente mágica. Ni siquiera el toque tecnológico de un proyector logra romperla cuando nos ponen un par de reportajes sobre la resistencia indígena nasa y una película sobre la vida del Padre Álvaro Ulcué. Serían  las cuatro de la mañana cuando me retiré a dormir.

Mujeres indígenas nasa haciendo arepas en la ceremonía de ofrenda de alimentos a los espíritus -Çxa Puc- Foto: Javier Sulé

Mujeres indígenas nasa haciendo arepas en la ceremonía de ofrenda de alimentos a los espíritus -Çxa Puc- Foto: Javier Sulé

Ofrenda de alimentos  a los espíritus-ceremonia-ritual-del Çxa puc de los indígenas nasa. Resguardo Las Mercedes. Foto: Javier Sulé

Ofrenda de alimentos a los espíritus-ceremonia-ritual-del Çxa puc de los indígenas nasa. Resguardo Las Mercedes. Foto: Javier Sulé

Al día siguiente, los espíritus se daban por alimentados y fue la propia comunidad la que disfrutó también de forma colectiva de toda aquella comida que con tanto esmero habían preparado la jornada anterior. Era domingo y el día daba para hacer otras cosas. Los niños y niñas jugaban a fútbol, las mujeres tejían típicas mochilas nasa -jigra- y por la tarde, toda la comunidad se reunió en asamblea para exponer, reflexionar y debatir las cuestiones que les afectan.

Niños y niñas indígenas nasa jugando a fútbol, resguardo Las Mercedes. Foto: Javier Sulé

Niños y niñas indígenas nasa jugando a fútbol, resguardo Las Mercedes. Foto: Javier Sulé

Mujeres indígenas nasa del resguardo Las Mercedes tejiendo sus típicas mochilas., norte del Cauca. Foto: Javier Sulé

Mujeres indígenas nasa del resguardo Las Mercedes tejiendo sus típicas mochilas., norte del Cauca. Foto: Javier Sulé

 Me queda claro que para los nasa el Çxa puc, así como otros rituales que celebran con ofrendas a la Madre tierra, al sol, a la luna o invocando a la lluvia forman parte de esas tradiciones que les inculcaron sus mayores y que miran de no perder al ver que los más jóvenes son mucho más influenciables por otras costumbres y formas de hacer occidentales. Sucede lo mismo con lo que ellos llaman salud propia y que tratan de recuperar y fortalecer para no tener que depender tanto de la medicina convencional. “Queremos recuperar el uso de nuestras plantas medicinales porque sabemos que los medicamentos no quitan el dolor, simplemente lo calman y además dañan nuestro organismo. Lo que pretendemos es que cada familia siembre esas plantas y poder aprender de nuestros mayores y de nuestros médicos tradicionales porque ellos saben las plantas que alivian y curan muchas enfermedades” me dice Rosa, una joven estudiante de salud propia.

Para Federico Ulcué, autoridad que coordina los trabajos comunitarios desde la espiritualidad, en el resguardo Las Mercedes, es necesario preservar el proceso nasa. “Queremos tener la oportunidad de seguir defendiendo nuestra lengua y de fortalecer nuestros valores culturales y espirituales, así como nuestros rituales, ofrendando y agradeciéndole a nuestra Madre Tierra. Nosotros aquí en el resguardo vivimos en comunidad, en armonía y en equilibrio, abiertos a los consejos de los mayores y a unos mandatos del plan de vida”,  me dice con convicción.

5 pensamientos en “Reencuentro con los espíritus

  1. Querido Javier !!!

    Cada reportaje tuyo es muy especial leerlos…Porque nos muestras lo que desde nuestra propia casa no podemos ver, escuchar, oler, sentir o conocer. Este reportaje me acerca a mis ancestros, a las raíces y cultura de vida en el aquí y ahora, y lo conectas con el más allá de quienes han hecho historia por nuestros territorios sagrados…. Territorios y cultura que los medios masivos de comunicación en alianza con otros depredadores del planeta devastan diariamente de manera simbólica y política.

    Gracias por compartir a través de tus párrafos y las fotos hermosas que son muestra significativa del trabajo en, por, desde, con y para la comunidad, desde la conexión cotidiana con la madre tierra y todo lo que espiritual, cultural y humanamente esto significa. Me encantan la imágenes porque dan cuenta de la cotidianidad de hombres y mujeres a nivel intergeneracional y como comparten dichos escenarios. También cada detalle que algún día imagino podré ver personalmente.

    El alimento, el juego y el trabajo son tres símbolos importantes que veo reflejados en la comunidad que nos presentas hoy.

    Mil y mil gracias !!!!

    Abrazos desde Bogotá- Colombia

    • Muchas gracias Gladys por tus comentarios y por tu sensibilidad. La verdad es que yo me he llevado muchos aprendizajes de los nasa y creo que en los tiempos que corren tenemos mucho que aprender de ellos, volvernos a conectar con la tierra, vivir de una forma más sencilla y generar dinámicas comunitarias. Te agradezco mucho. Un abrazo.

  2. Pingback: Vida cotidiana, Guerra y multinacionales | Colombia, guerra y paz

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